viernes, septiembre 03, 2010


Yo: humana, sensible, racional y conciente

Lejos de toda distancia, a veintiún metros del asfalto

Declaro que la gravedad no ha de poder con mi frente

Doscientos dos huesos sostienen mi alma

Y un aire altanero separa mis costillas al timbrar mi voz

Elijo callar, pues el silencio es hoy mi mensaje

El agua que cayó esta semana no bastará para saciar la sed que tengo

Y el sol de septiembre no será quien alumbre mis pasos

Mis células, valientes guerreras, tomarán el coraje de llevar adelante la silenciosa melodía de mis días

Y serán ellas quienes se hagan escuchar cuando ya no tenga sentido callar


sábado, agosto 21, 2010


Una tarde en el balcón


brillaban tus ojos con tal esplendor


que no dudé en preguntarte, amiga,


los motivos de tal fulgor


-Debe ser el sol- contestaste


y el cielo se reflejó en tu mirada


Al caer la tarde, comparaste la vida con un cigarro


y dos copas de vino se evaporaron a través nuestra piel


Ya por la noche mis ojos chispeaban como los tuyos


y, apoyada en la barandilla, respiré el aire de agosto


y pensé que, quizás, podría ser la luna...


Aunque sospecho un poco de las estrellas


me gusta que nos brillen así los ojos


estoy muy feliz por mí y por vos






sábado, agosto 14, 2010


Vagando por un mapa sin caminos pasaba mi noche


Se diluía como gotas en un charco de madera


El tic tac de un mono francés daba forma a la hipnosis de un amor sin rumbo


Soy esto que está acá, sentada, así:


contra la pared


Con suficiente coraje como para congelar mi sangre


Con esta vida que basta para no perder


Ya no quiero ver a través de sus huesos


Me sobran los aires de esta sombra y las luces de mañana


Me cura un cuerpo que me espera


Derrama mi fuente lo absurdo y sutil de esta noche que se quiere ir


domingo, agosto 08, 2010

Qué hay de la emoción?

Un pasado se cruza en el camino.

Ya no es presente.

Vive congelado en una cajita de cristal.

No concilia con ningún tiempo verbal.

500 gélidas lágrimas resguardan mi integridad.



viernes, julio 30, 2010


Es así como la lluvia nos moja: tan inocente, tan inofensiva.

La nada misma somos.

La vemos caer del cielo, ajenos.

Que tape de agua esta ciudad.

Que lave sus impurezas y después decida cuándo morir.

Es lo más natural que vi hoy por la ventana.

Todos los taxis ocupados.

No te mojes: esta vez vas a usar un paraguas de ilusión.

Quizás dejes que lave tus manos, aunque no borre nada.

Cuando salga el sol y ya no me recuerdes

me refugiaré en él y desearé la tormenta.

sábado, julio 10, 2010


Ni la luna.

Ni una estrella al azar.

Ni un destello de eso, ni una luz de nada.


Negro el cielo se presta, sin arco iris.

El mar nunca seco olas hará.

Solo, apuesta confiado en ellas.

Sólo hamaca con agua la sal.

Mareas altas, cuando está llena.

Sangre que se pierde en su inmensidad.

domingo, junio 27, 2010


Las rayas del cuaderno son celestes. Casi como el paquete de Kesitas que reposa sobre el Ron.

Coca. Limón.

En la heladera "No es vos. No te pertenece".

Tenemos algo para ver.

Ella se va a acostar.

Él va partiendo.

Más limón. Ahora burbujas, lluvia, autos.

Un candombe en la alfombra.

Una flor en el pelo, un clavel en el balcón.

Él se va y ella siente alivio.

Se va a soñar con la luna pegada en la ventana.